Los expertos aconsejan redactar un escrito que cumpla con las expectativas laborales de la maestría; el texto debe indicar las metas de negocios que lograste o cómo resolviste problemas empresariales

Por: Ivonne Vargas Hernández

CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) — El ensayo requerido para cursar una maestría de negocios (MBA) es una ‘carta fuerte’ para darse a conocer en la escuela de negocios; entender a fondo el programa de tu interés y la cultura en ese lugar, son pasos esenciales para redactarlo.Tener experiencia laboral, obtener un puntaje alto en la prueba GMAT y conseguir ayuda económica no son los únicos requisitos para garantizar la admisión en una maestría de administración de negocios (MBA). Las escuelas quieren saber por qué te interesa su programa y cuál será tu aportación. Para ello recurren a los ensayos.

Después de la puntuación del GMAT (Graduate Management Admission Test, evaluación para identificar aptitudes para el MBA), los ensayos son el elemento más importante, porque a través de éstos transmites valores y experiencia profesional.

Sin embargo, la mayoría de los solicitantes no sabe qué decir ni cómo hacerlo, indica en un informe la firma consultora MBA Admissions Consulting. Esta herramienta ayuda a las escuelas a determinar si el programa ayudará al estudiante no sólo en términos académicos, sino también profesionales, menciona Shelley Burt, responsable de admisión de la escuela de negocios Carroll School of Management de Boston.

De acuerdo con MBA Admissions Consulting, este documento ayuda al estudiante a distinguirse de los demás candidatos que pueden tener calificaciones similares. Redactarlo no es tarea sencilla, una investigación de la escuela de negocios de la Escuela de Administración de la Universidad de California (UCLA Anderson School of Management) encontró que ha crecido el número de solicitantes que copian la información de sitios web o artículos de Wikipedia, y lo presentan como original.

La escuela de la UCLA revisó varios ensayos de sus solicitantes con el software Turnitin, un programa que valida trabajos académicos. De esta forma, la institución educativa rechazó más de 40 candidatos, al descubrir que copiaron párrafos de otras fuentes, sin haberlas justificado en el documento.

En uno de los casos, encontró que hasta 85% del ensayo fue ‘robado’ por completo de una publicación en la web, expresó en un artículo para Fortune John A. Byrne, autor, entre otras publicaciones, de Guide to the Best Business Schools (Guía de las mejores escuelas de negocios) de BusinessWeek.

Ese fenómeno no sólo pasa en UCLA, también la Smeal College of Business, de la Universidad de Pennsylvania, ha registrado esta situación, que puede ocurrir en cualquier escuela de negocios. Si no se quiere correr el riesgo de ser rechazado y quedar en evidencia, lo mejor es prepararse en la elaboración de este documento, y para ello el tiempo es clave.

“En mi caso invertí tres meses en las fases de conocer alumnos y ex-alumnos, hablar con empleados de las universidades, escribir mis ensayos y afinar los últimos detalles de los mismos”, platica Alejandro Cruz.

El mexicano, egresado de la escuela Manchester Business School, de la Universidad de Manchester, explica que antes de escribir este documento es importante investigar a fondo la escuela de tu interés. En su caso, conversó vía telefónica con el equipo de admisiones y de carreras profesionales para conocer las expectativas laborales al finalizar el MBA. También habló con egresados del programa que trabajaban en Cemex (la empresa para la cual laboraba cuando aplicó al master), para entender bien la cultura y estilo de esa universidad.

“Una vez que uno identifica el tipo de programa, es más fácil comprender el por qué de las preguntas que son requeridas para los ensayos y el estilo con que debe escribirse. Por ejemplo, el MBA de la Universidad de Manchester es muy práctico y está basado en proyectos o casos con clientes reales durante cada trimestre. Esto me facilitó desarrollar un ensayo que hablaba sobre liderazgo, ya que podía citar las experiencias más importantes que viví en Cemex”, explica Cruz.

Otra herramienta esencial para preparar este documento, dice, es actualizar el currículo. Es importante detectar dos o tres historias importantes por cada posición laboral ocupada, así como resultados obtenidos, y utilizar esa información en los ensayos. Por ejemplo, “mi primera experiencia como ‘manager’ de un equipo fue en un proyecto desarrollado en Cemex Croacia. Entender bien los retos, oportunidades, trabajo en equipo, liderazgo, resultados, aprendizaje a través de errores, permitió desarrollar una historia muy interesante a lo largo de varios ensayos”, puntualiza Cruz.

Si aplicas para escuelas en el extranjero, es indispensable pedir la ayuda de un externo que domine el idioma. Alejandro Cruz recurrió a británicos para revisar detalles de secuencia y gramática.

Además, asegura no haber consultado ningún libro o especialista para escribir el documento, pese a que según UCLA,  el uso de los consultores va en aumento. El estudiante se basó en ser honesto y conocer a fondo el programa, la universidad y la gente inscrita en la escuela elegida.

Cruz, quien también aplicó para la escuela de negocios de la Universidad de Cambridge, detalla que las fuentes de información indispensables son ex-alumnos y estudiantes del master que puedan decir “la realidad” sobre el MBA en la escuela seleccionada. Ese acercamiento sirve para conocer las competencias que son relevantes al momento de hacer los ensayos.

El egresado de Manchester sugiere pedir al equipo de admisiones de la universidad material impreso del programa, así como identificar el tipo de estudiantes que buscan, las características del curso y otras referencias importantes al momento de redactar el escrito.

La gente ubicada en el área de carreras orienta sobre la oferta laboral al finalizar el MBA. “Esto te permitirá desarrollar lo referente a expectativas e ideales de carrera, además de validar si realmente eso es lo que quieres del MBA”, explica Cruz.

La lista que integra a escuelas de negocios, Ivy League, recomienda diversos pasos para redactar un ensayo de admisión. El primero es identificar los aspectos de la institución con los cuales se identifica el candidato; si no existen, habría que revalorar la elección realizada. Además, hay que concentrarse en responder con exactitud las preguntas clave para ese lugar, por ejemplo ¿cuál puede ser tu aportación para la escuela de negocios de esta universidad?

“Hay que leer muy bien las preguntas y/o temas de ensayo. Muchos compañeros que también aplicaron a un MBA al mismo tiempo que yo, fallaron en sus respuestas”, relata Cruz.

El entrevistado sugiere responder de manera estructurada, y para ello se puede recurrir a diversos métodos, como STAR (Situation, Target, Actions, Results/ Situación, Tarea, Acción, Resultado). Esto implica describir el concepto clave del ensayo; hablar de un algún objetivo, problema o evento que está directamente relacionado con el tema del documento; acciones que se aplicaron para resolver o alcanzar esa meta; y resultados conseguidos, explica Cruz.

De acuerdo con las recomendaciones de Ivy League, es necesario ubicar los aspectos que se quieran destacar y reforzarlos con ejemplos y anécdotas propias. Uno de los máximos errores a evitar es no sujetarse al formato y los requisitos solicitados por la escuela, por ejemplo en la extensión del documento.

 

“Antes de enviar los ensayos, hay que pedir toda la retroalimentación posible de gente que te conoce profesionalmente. Hay algunas cosas que tal vez no estamos considerando, pero que alguien más puede destacar para añadir valor al ensayo”, subraya Alejandro Cruz.

Fuente: CNNEXpansión

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